El primer ministro israelí dijo que, bajo determinadas circunstancias, se aceptaría esa posibilidad. Entre otras pretensiones reclamó que sea una zona desmilitarizada y que se reconozca a Israel como el Estado del pueblo judío.
En un dramático discurso, el primer ministro israelí Benjamín Netanyahu pronunció por primera vez las palabras “Estado palestino”, pero con varios condicionamientos, como que sea una zona desmilitarizada y que se reconozca a Israel como el Estado del pueblo judío.
“Si recibimos garantías sobre la desmilitarización y si los palestinos reconocen Israel como el Estado del pueblo judío, entonces alcanzaremos una solución basada en un Estado palestino desmilitarizado”, declaró Netanyahu en un discurso de política exterior pronunciado en la universidad Bar Ilan, cerca de Tel Aviv.
Engarzadas en su discurso, no obstante, Netanyahu incluyó otras condiciones que los palestinos ya han rechazado en el pasado, entre ellas la indivisibilidad de Jerusalén bajo soberanía total de Israel, y la solución del problema de los refugiados palestinos “fuera de los límites del Estado de Israel”. Ninguna conducción palestina en el pasado aceptó, tampoco, el reconocimiento de Israel como estado judío.
Los analistas en Israel indicaron que Netanyahu “logró su cometido de dejar conformes a todos, excepto a los palestinos”. Por un lado realizó un viraje histórico dentro de su partido y de toda la derecha israelí al aceptar el principio de un Estado palestino. Por otro, introdujo pre-condiciones que sabe que jamás serán aceptadas por la parte palestina.
En su discurso, Netanyahu aceptó el principio de congelamiento de la construcción de nuevos asentamientos en los territorios, y puntualizó que “no serán expropiados nuevos terrenos” para hacerlo, pero continuará la construcción dentro de los límites de los asentamientos existentes.
El discurso estuvo explícitamente dirigido a oídos norteamericanos y hacia el ala derecha de su coalición por igual. Muestra de ello fueron los diálogos telefónicos que mantuvo previamente al discurso: con el vicepresidente norteamericano Joe Biden, por un lado, y los ministros Benny Beguin (hijo de Menajem Beguin, que hizo la paz con Egipto en 1979), y Moshé Iaalón, los dos ministros que más amenazaban a Netanyahu con una crisis coalicionaria.
El ministro Beguin dijo a Netanyahu al conocer el contenido del discurso: “No estoy de acuerdo, pero no voy a abandonar la coalición”. El partido religioso-sionista Habait Haiehudí (el Hogar Judío), en cambio, llamó a un debate urgente dentro de la coalición ante lo que definieron como “una gran decepción” respecto de la mención del “Estado palestino” por el premier.
Netanyahbu llamó a los palestinos a “iniciar negociaciones directas de inmediato” y subrayó el principio que viene impulsando desde su campaña electoral, el de la paz por medio del desarrollo económico de los territorios palestinos.
Fonte: http://www.clarin.com/diario/2009/06/14/um/m-01939045.htm
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